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El drenaje linfático manual

Introducción al sistema linfático

La linfa es un líquido coagulable prácticamente incoloro que circula por todo el cuerpo humano y transporta principalmente les glóbulos blancos y los desechos (o toxinas). La red linfática corre paralela a los vasos sanguíneos y desempeña un importante papel en el sistema inmunitario humano por su función de evacuación de desechos y su función de defensa contra los cuerpos extraños durante heridas o lesiones cutáneas.

La red linfática envía los desechos hasta los ganglios linfáticos, los cuales se encuentran prácticamente en todo el cuerpo, y se encargan de eliminar y filtrar los desechos y toxinas.

Cuando la circulación en la red linfática es alterada, el cuerpo puede rápidamente intoxicarse y presentar problemas de salud como la formación de celulitis, estrías, o incluso la hinchazón de las piernas (elefantiasis).

¿Qué es el drenaje linfático manual?

El drenaje linfático manual es una terapia destinada a estimular la red linfática para que las toxinas y los glóbulos blancos circulen correctamente en la linfa.

Los movimientos del cuerpo y la contracción de los músculos juegan un papel fundamental en la correcta circulación de la linfa. Una deficiencia en el sistema inmunitario o la falta de actividad física pueden provocar el estancamiento de la linfa, causante principal de la celulitis. El drenaje linfático manual permite combatir estos bloqueos permitiendo así el transporte de los desechos hasta los ganglios linfáticos.

Esta práctica debe ser realizada por un fisioterapeuta o por un médico con licencia ya que es necesaria una escucha activa además de un conocimiento exhaustivo del cuerpo humano.

Los cuidados se realizan principalmente en las piernas y glúteos ya que en estas zonas es donde más visibles son los efectos del bloqueo de la linfa, ya que la mayoría de los ganglios linfáticos se encuentran en la parte alta del cuerpo humano. Es también posible realizar esta práctica en la parte superior del cuerpo e incluso realizar un drenaje del rostro.

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El drenaje linfático manual es una terapia de masaje bastante reciente en cuyo origen podemos encontrar diferentes métodos.

El primer método, y  el más popular, fue creado por el médico danés Emil Vodder en 1932 cuando buscaba un tratamiento contra la sinusitis. En los años 80, un fisioterapeuta belga, Albert Leduc, añade a la técnica de Vodder diferentes métodos que implican aparatos de presoterapia.

Otro método más reciente conocido como “Lympho-énergie®”, creado por el francés Dominique Jacquemay, combina los métodos de drenaje linfático manual de Vodder y Leduc, a los que añade una dimensión energética, influencia de las disciplinas orientales y de la medicina tradicional china.

¿Cómo se desarrolla una sesión de drenaje linfático manual?

Primero, la persona que va a recibir el masaje tiene que desvestirse y tumbarse boca abajo sobre una camilla de masaje. El paciente será tapado por una toalla y el  terapeuta  ira moviendo ésta según la zona del cuerpo a tratar.

El masajista realizará presiones suaves y fuertes aleatoriamente con los dedos, los puños y las palmas de las manos para estimular la linfa, y jugar el papel de una bomba como el corazón hace con los vasos sanguíneos. El masaje deberá seguir siempre la dirección de la circulación de la red linfática para potenciar el transporte de las toxinas hasta los ganglios.

El drenaje linfático es un proceso relativamente largo si se busca un resultado óptimo (generalmente 1 hora u hora y media por sesión). Es recomendable realizar el masaje sobre una superficie donde el paciente se sienta cómodo desde el principio al fin del masaje, determinadas camillas de masaje eléctricas para fisioterapia permiten realizar el drenaje linfático en las mejores condiciones. Es necesario realizar varias sesiones para poder observar verdaderos resultados de adelgazamiento.

¿Qué beneficies tiene el drenaje linfático manual?

El drenaje linfático manual permite combatir la disfunción de la red linfática, causante de las estrías en ciertas zonas del cuerpo y de la aparición de celulitis.

La buena circulación de los glóbulos blancos mejora el sistema inmunitario lo que hace que el cuerpo reaccione más rápida y eficazmente contra las agresiones externas. Por otro lado, la circulación linfática elimina las toxinas; esta acción desintoxicante provoca en el paciente una sensación inmediata de bienestar y de relajación, además de aportar a largo plazo una mejora en la lucha contra la fatiga y el estrés que puede desembocar en diferentes enfermedades como la fibromialgia.

 

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