Elegir el apósito adecuado para la herida

El mejor apósito para cada herida

¿Una herida y demasiadas opciones de apósitos? O, por el contrario, varias heridas y ninguno le conviene? O peor aún, todos se le caen. En GirodMedical le contamos cómo curar una herida y cuál apósito elegir para cada una.

Los inicios de los apósitos

El arte de sanar heridas no es algo nuevo. Las vendas que conocemos en la actualidad no son las mismas que se usaban en otras épocas. Estos materiales han ido cambiado con el tiempo. En 1600 A.C, los egipcios, por ejemplo, preparaban recetas a base de plantas y sustancias animales. Fabricaban cremas con un propósito terapéutico. Antes, el proceso de curación consistía en los siguientes ingredientes: miel, gracias a sus propiedades antisépticas; grasa, para evitar que el lino se pegara a la lesión; líquidos que funcionaban como excipientes y por último; fibras vegetales con la función de absorbentes.

En Grecia este método pudo ser mejorado a causa de las constantes guerras que sucedían en las ciudades. Los primeros auxilios eran aplicados entre los mismos soldados. Ellos procedían primero a la extracción y después limpiaban la herida con agua tibia. Una vez hecho esto, colocaban sobre la herida plantas con propiedades calmantes.

En materia de medicina, los romanos se inspiraron en las prácticas griegas. El enciclopedista romano Aulo Cornelio Celso habló sobre la importancia de parar la hemorragia por medio de una compresión para después retirar los coágulos de sangre. Las heridas eran suturadas y cubiertas con una mezcla antiséptica.

Antes de la caída de Roma, los grecorromanos contaban con herramientas quirúrgicas y sabían cómo tratar las heridas. En el siglo XVIII, el cirujano escocés John Hunter desempeñó un papel importante en la cirugía moderna. Lo interesante es que este científico puso en duda las prácticas antiguas y consideró la cirugía como una disciplina médica revolucionaria. Más tarde, siguieron los avances en la cirugía militar durante las guerras y el descubrimiento de la influencia de los gérmenes en las infecciones. La práctica de aplicar apósitos tiene como objetivo prevenir la infección creando una barrera de protección entre las heridas y el medio exterior. A lo largo del tiempo, las hipótesis de los médicos se centraron en las propiedades del vendaje para la cicatrización de las heridas.

Los apósitos en la actualidad

Hoy en día, los apósitos se han convertido en el primer remedio contra las heridas. Éstos consisten en una banda adhesiva y se componen de un conjunto de elementos aplicados y fijados sobre la piel con el fin de protegerla de los agentes infecciosos. Con frecuencia, éste es el tipo de material médico que se emplea en los primeros auxilios. Se utiliza para absorber el exudado y acelerar el proceso de cicatrización en un medio húmedo.

Existen diferentes tipos de vendaje. Cada uno debe adaptarse a cada tipo de herida y en las distintas partes de cuerpo. Los vendajes normalmente se clasifican en diferentes clases según la gravedad de las lesiones. Podemos encontrar tanto tiritas cotidianas accesibles al público en general como vendajes destinados a heridas más graves.

La ventaja de los apósitos hidrocoloides

Estos materiales de tratamiento resultan bastante parecidos a los apósitos hidrocelulares. Los hidrocoloides se componen de carboximetilcelulosa y existen en diferentes formas: grueso, medio o delgado para adaptarse a cada tipo de herida. Al entrar en contacto con los líquidos goteantes, este tipo de apósito forma un gel que irriga continuamente la herida mientras que crea un medio húmedo favorecedor para la cicatrización. La capa externa en poliuretano actúa como una segunda piel con el fin de evitar infecciones exteriores. Al mismo tiempo, tiene un aspecto natural.

La eliminación del olor con los apósitos de carbón

Como su nombre lo dice, estos elementos están compuestos de tejido de carbón. Vienen con o sin impregnación de iones plateados y se usan para restringir los olores y la proliferación bacteriana. Normalmente son poco absorbentes y necesitan de un apósito secundario para asegurar una buena absorción.

La comodidad de los hidrocelulares

Los apósitos hidrocelulares se componen principalmente de poliuretano, son no-adherentes y absorben en gran medida gracias a sus tres capas de protección. Estos materiales, recientemente en el mercado, favorecen la cicatrización en un ambiente de humedad. Una de sus principales ventajas es que han sido diseñados, sobre todo, para la comodidad del paciente. Se recomiendan principalmente para el cuidado de heridas quirúrgicas.

Además, estos apósitos tienen una apariencia visual mucho más agradable y proporcionan la flexibilidad y movilidad que el paciente necesita en sus actividades diarias. En el medio médico, cumplen perfectamente con las exigencias de los profesionales.

La hidratación de los apósitos de hidrogel

Las tiritas de hidrogel se componen de agua gelificada y están destinadas a las heridas secas y con tejido necrótico. Este apósito humidificador ayuda a la cicatrización, incluso si la herida no es exudativa, además de asegurar su hidratación. Éste necesita una fijación por medio de un apósito secundario poco absorbente como un hidrocoloide delgado.

La efectividad de los apósitos de hidrofibras

Estas tiritas secas y altamente absorbentes se componen de 100% fibras de carboximetilcelulosa no tejidas. Este material sirve para mantener las condiciones propicias a la cicatrización. La absorción se realiza por capilaridad y genera la formación de un gel que retendrá las bacterias y el exudado. Las hidrofibras pueden absorber hasta 30 veces su peso y permanecer en su lugar durante 7 días.

El tratamiento de las heridas con vendas de alginato

Los alginatos son extractos de algas oscuras altamente absorbentes con propiedades hemostáticas. Estas sustancias forman un gel viscoso y húmedo que, al entrar en contacto con los exudados, proveen a la herida un ambiente ideal para su cicatrización.

¿Cuáles vendas elegir para cada herida?

Antes de elegir el tipo adecuado de venda adhesiva , el profesional de la salud se basará en la tipología de la herida, es decir, el tipo de tratamiento, la naturaleza y la fase de cicatrización.

Los apósitos para las heridas quirúrgicas

Las heridas post-operación

Después de una cirugía, el tratamiento de las lesiones es indispensable para su curación. La infección de la herida es el principal riesgo que enfrentan tanto pacientes como médicos. Los apósitos esterilizados Cosmopore Hartmann resultan adecuados , pues tienen la capacidad de retener un sangrado esporádico. También, logran proteger la herida suturada. La composición del material hace que se adapten fácilmente a la zona a tratar y que aseguren su adhesión a la piel.

Las heridas exudadas

El exudado es el conjunto de fluidos generado por las heridas crónicas o agudas, una vez que la fase de sangrado ha terminado. Su composición varía según el progreso de la herida, pero en general es abundante. La calidad de los materiales para este tipo de lesiones es un aspecto que debe tenerse en cuenta en la evolución de la cicatrización. Para esto es necesario el empleo de un apósito hidrocelular súper absorbente.

Las úlceras

Esta lesión se define como la pérdida de sustancia de la piel o de una mucosa en forma de herida que nunca cicatriza. Sin embargo, el uso de un apósito creará un ambiente propicio para su curación. Los equipos de tratamiento de heridas más empleados para las úlceras son los apósitos gruesos, los alginatos, hidrocoloides e hidrocelulares. Se aconseja evitar el uso de compresas ya que generan una fuerte maceración.

Heridas necróticas

Este tipo de herida es propensa a una infección rápida, por lo que es esencial utilizar un apósito adecuado. La aplicación de un hidrogel hidratará la lesión, ya que es muy rica en agua. Por otro lado, el apósito hidrocelular o hidrocoloide servirá como apósito secundario.

Heridas con brotes

Las heridas con brotes han alcanzado un cierto nivel de humedad. Para este tipo de heridas son más apropiados los apósitos hidrocelulares como el Suprasorb Lohmann Rauscher, el cual actuará eficazmente en la cicatrización al absorber los exudados. En caso de una exudación más fuerte, se recomienda usar los apósitos de alginato e hidrofibras con hidrocelular o hidrocoloide que actuarán como segunda piel.

Heridas fibrinosas

Esta herida tiene una apariencia amarillenta y bloquea el proceso de cicatrización. Si la herida está seca, se puede recomendar el uso de un apósito de hidrogel. Cuando se vuelve más exudativa, entonces se necesita un apósito absorbente hidrocoloide. Las heridas con mal olor o infectadas requieren apósitos de carbón para controlar los olores y la propagación de bacterias.

Los apósitos para heridas cotidianas

Para las cortadas

Todos nos hemos llegado a cortar con una hoja de papel o a rasguñar con los objetos de la vida diaria. Para este tipo de lesiones, existe una gran variedad de dispositivos de cuidado como los apósitos Nexcare Comfort 3M adaptados gracias a su soporte fino y multi-extensible. Estos materiales son muy cómodos de llevar y discretos en la piel.

Los diferentes grados de quemadura

En caso de quemaduras, la elección de los apósitos se determina por la evaluación de la lesión y su nivel de gravedad. Para curarse es necesario actuar rápidamente. De esta forma, se alivia el dolor y se previene una infección.

Para quemaduras secas, se recomienda utilizar un apósito de hidrogel, ya que tiene un efecto refrescante y calma al paciente con una hidratación continua. Los apósitos de hidrofibra son adecuados para quemaduras de segundo grado, es decir, cuando los exudados son altos, pues resultan altamente absorbentes.

Las raspaduras en las rodillas y en los codos

En caso de lesiones articulares como en rodillas y codos, existen los apósitos absorbentes que se adaptan a la zona mientras que facilitan el movimiento. Los apósitos Nexcare Active 3M son adecuados para heridas hemorrágicas superficiales y se recomiendan principalmente para la protección de rodillas y codos. Estos apósitos son eficaces gracias a su resistencia al agua y a la transpiración, pero sobre todo, son resistentes a los golpes y a la fricción.

Las ampollas

Todos hemos llegado a tener una dolorosa ampolla con una tirita que no se adhiere bien. Con esta intención es indispensable elegir el vendaje adecuado para las fricciones del calzado ya sean en el talón o en los dedos. Los apósitos Dermaplast Hartmann son hidrocoloides creados para la prevención y el tratamiento de las ampollas. Éstos crearán un medio húmedo dermo constituyente para proteger la zona de la ampolla. Además, se adhieren a la piel para lograr una mejor protección.

En caso de heridas en un lugar público o de trabajo, GirodMedical le ofrece el kit completo de primeros auxilios Clinix 99715, el cual incluye vendas, toallitas, bandas extensibles, compresas y otros dispositivos de cuidados para un tratamiento rápido y sin riesgo de infección.

 

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